5 abr. 2013

El triunfo de los hijos españoles y catalanes de la República francesa

El nuevo director del Louvre, el museo más amplio y visitado del mundo, se llama Jean-Luc Martínez y es un historiador del arte nacido en París de padres españoles. Al ser nombrado esta semana se descolgó con la siguiente declaración: “Vengo de un medio modesto. Mi madre era portera y mi padre cartero. Lo debo todo a la escuela de la República”. Es exactamente la misma frase que me dijo pocas semanas atrás la directora del Museo de Arte Moderno de Ceret y del Museo de Collioure, Josefina Matamoros, cuando la entrevisté a raíz de su
jubilación del primer cargo. La mujer que a partir del 1986 obró el milagro de convertir un pequeño equipamiento cultural de arte moderno, en un municipio de 7.000 habitantes como Ceret, en un caso de proyección internacional del patrimonio local y el establecimiento público más visitado de todo el Rosellón, se crió en el Mas Anglada del término municipal de La Albera y se sigue definiendo hoy como “pastora, de bosque e hija de la République”.
Nacida en Godall (Tarragona) en 1947 y emigrada a los siete años al Rosellón con la familia, el hecho de vivir en plena montaña de la Albera no le impidió estudiar, siempre con becas de la administración francesa, la escuela primaria en La Clusa del Pertús, el bachillerato en Ceret, la licenciatura de Hispánicas en la Sorbona, la de Filosofía en la Facultad parisina de Vincennes y el doctorado en la Universidad de Pau, con una tesis sobre el Rosellón visto por Josep Pla. De 1978 a 1986 dirigió el innovador Centro de Documentación y Animación de la Cultura Catalana (CDACC), abierto por el ayuntamiento de Perpiñán, antes de dar el salto a la dirección del museo de Ceret, que ella transformó en un nuevo edificio, inaugurado por el presidente Mitterrand en diciembre de 1993. 
El nombre de Josefina Matamoros sonó a continuación para la dirección del Museo Picasso barcelonés, así como para dirigir el MACBA y el MNAC. Precisamente en los salones del MNAC le fue impuesta en 1999 la Creu de Sant Jordi, pero el reconocimiento se quedo en honorífico. Actualmente Matamoros conserva los cargos del vicepresidenta del Consejo Económico y Social del Languedoc-Rosellón y directora del Museo de Arte Moderno de Collioure, que compagina con la organización de exposiciones en distintos centres de arte como comisaria independiente. Pese a residir en Collioure, la familia conserva el Mas Anglada de La Albera, donde mantiene el rebaño de cabras y corderos que fue su modus vivendi desde el momento de instalarse en arrendamiento, en 1954.

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