12 sept. 2013

Nuevas aportaciones a la demostración de la estafa de la crisis

El pensamiento francés tiene a menudo la almita a la izquierda. La République es hija orgullosa y argumentada de la guillotina y ostenta en su lema oficial los conceptos (como mínimo los conceptos) de libertad, igualdad y fraternidad. Lo digo porque dos nuevos libros de solvencia científica acaban de aportar una radiografía, una resonancia magnética detallada de la desigualdad social en aumento, de la gran estafa de la crisis. Michel Pinçon y su mujer Monique Pinçon-Charlot se han convertido en el país vecino en sociólogos de moda y “stars de la rentrée” con el libro La violencia de los ricos, tras su último éxito Los ghettos del Gotha. Pasan revista al triunfo de los paraísos fiscales, la divinización de los empresarios y la devaluación del trabajo, las retribuciones obscenas de la oligarquía, la opacidad de los montajes jurídicos y las
estrategias para hacer creer que no es posible ningún otro sistema.
Simultáneamente, el economista francés Thomas Piketty publica el libro de historia de 976 páginas El capital en el siglo XXI, en que demuestra que la tasa de rendimiento del capital ha sido casi siempre superior a la tasa de crecimiento, lo cual provoca que el patrimonio heredado predomine sobre el patrimonio acumulado en una vida de trabajo. “La concentración del capital alcanza niveles tan elevados que resultan potencialmente incompatibles con la justicia social que es la base de las sociedades democráticas modernas”, dice el autor. Pone el ejemplo del fundador del tinte para cabello L’Oreal, quien creó la empresa de éxito en 1909. Su hija forma parte de las primeras fortunas de Francia y no ha trabajado nunca, con un patrimonio que pasó de 2.000 a 25.000 millones de dólares entre 1990 y 2010. “Más allá de un determinado umbral la fortuna se reproduce sola, a un ritmo mucho más rápido que el crecimiento económico”, concluye el economista. El mecanismo de redistribución que son los impuestos se ve neutralizado por la ausencia de una regulación fiscal internacionalmente coordinada. 
Y advierte: “La estructura de las desigualdades en el siglo XXI podría tomar una forma más violenta aun que en los siglos anteriores, con dos mundos confrontados: el retorno de desigualdades patrimoniales muy fuertes y, por otro lado, desigualdades salariales exacerbadas. En el siglo XX las guerras hicieron tabla rasa del pasado, lo cual procuró la ilusión temporal de una disminución estructural de las desigualdades. Si el siglo XXI desea inventar una superación más pacífica y duradera, es preciso repensar urgentemente el capitalismo de forma serena y radical, construir un poder público adaptado al capitalismo globalizado de nuestro tiempo”. 
Michel Pinçon y Monique Pinçon-Charlot son investigadores en sociología jubilados del Centro Nacional de Investigación Científica (CNRS) y Thomas Piketty director de estudios en la Ecole des Hautes Etudes en Sciences Sociales (EHESS) de París, todos ellos con varios libros sobre su especialidad. No avanzan solo opiniones, sino comprobaciones.

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada