20 ene. 2014

Cinco millones de euros públicos para la corta Avenida Pau Casals


La decisión anunciada por el Ayuntamiento de Barcelona de dedicar la elevada suma de 4,7 millones de euros a unas obras parciales de mejora de las aceras en la corta Avenida Pau Casals, epicentro de tiendas de lujo entre la plaza Francesc Maciá y el Turó Park, me ha llevado a pensar en el inesperado fenómeno de las protestas ciudadanas del barrio de Gamonal, en Burgos, contra el acuerdo municipal de dedicar 8 millones de euros a construir un bulevar que los vecinos consideran innecesario en tiempos de recortes en todos los demás servicios públicos. Los 4,7
millones de euros destinados por el Ayuntamiento barcelonés a la Avenida Pau Casals no beneficiarán al tramo central del reducido paseo, solo al ensanchamiento de las aceras laterales de sus dos travesías (apenas 500 metros) y los accessos al parking subterráneo que opera en concesión privada a la empresa Saba.
La Avenida Pau Casals concentra tradicionalmente comercios de alto standing como Hermes, Dior, Rolex, Furest o Santa Eulalia (Vuitton, en cambio, la ha abandonado para concentrarse en el Paseo de Gracia). En su corto radio de influencia vive el alcalde Xavier Trias y tiene la sede corporativa el principal diario y grupo de comunicación de la ciudad. Pese a todo ello sumado, la cifra de 4,7 millones para la limitada intervención sigue pareciendo desorbitada, como un lujo conforme al carácter de la pequeña avenida, en tiempos de recortes en todos los demás servicios públicos también aquí. 
El nombre del barrio burgalés de Gamonal se ha extendido en pocos días mucho más allá de su habitual vida apartada, por la firmeza de la movilización de los vecinos contra una inversión municipal que consideran discutiblemente interesada en el beneficio de una minoría. El importe de la reforma parcial de la Avenida Pau Casals ofrece el mismo resabio. 
La aparición súbita del nombre de Gamonal en los comentarios de actualidad me ha forzado a cavilar durante unos días sobre qué me recordaba este topónimo en algun pliegue recóndito de la memoria. Me ha costado encontrarlo después de darle vueltas insistentes, aunque al final lo he recordado. El coronel Segismundo Casado, tras derrocar al gobierno legal de la República en Madrid las últimas semanas de la Guerra Civil, estableció ingenuos contactos con el gobierno franquista de Burgos para acordar una paz honrosa en las llamadas “conversaciones del aeródromo de Gamonal”, en Burgos, donde ahora se levanta el barrio en litigio. Concluyeron el 25 de marzo de 1939 sin ningún acuerdo y la Guerra Civil en una escabechina final, pronto se cumplirán 75 años.

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