10 feb. 2015

Hemos pasado del burro al AVE sin leer libros, un mal endémico

Los índices de lectura por habitante en Cataluña y España dan vergüenza en comparación con los países europeos vecinos. La crisis también ha empeorado este mal endémico. La caída acumulada de facturación de las editoriales desde 2008 es hoy del 40,6%, las tiradas de cada título editado se han reducido al mismo tiempo que aumentaba el precio medio de venta al público y se producían despidos en un sector que es el primero en volumen y el menos subvencionado de la raquítica industria cultural. El nuevo presidente de la Federación de Gremios de Editores de España (FGEE), el barcelonés Daniel Fernández (Edhasa), acaba de proponer al gobierno central un plan integral de fomento del libro y la lectura que no se limite a una campaña publicitaria y agarre por los cuernos a este déficit estructural con medidas de largo alcance en múltiples aspectos, desde le escuela hasta la piratería. El lanzamiento de la propuesta ha dado pie a unas sustanciosas declaraciones de Daniel Fernández: “Se trata de uno de los fracasos de nuestra democracia. Nuestros hábitos de lectura no han crecido de la misma manera que lo han hecho nuestra riqueza y desarrollo. La sociedad debe tomar
conciencia respecto al libro, convertirlo en el centro del conocimiento, la cultura y el ocio, estrechamente vinculado a la educación y el progreso humano. La sensación es que se ha pasado de casi un analfabetismo funcional al ordenador, dejando el libro por el medio. Hemos pasado del burro al AVE. No leíamos en burro y no mucho en AVE”.
Daniel Fernández es un de los poquísimos trabajadores de una editorial que se ha convertido en accionista y copropietario de la empresa, el sello barcelonés Edhasa, fundado por Antoni López Llausás y heredado hoy por los nietos. Anteriormente fue gerente de la revista Saber y editor de la revista L’Avenç hasta 1990. A los 29 años se convirtió en editor-gerente de Grijalbo-Mondadori. El propietario, Joan Grijalbo, le llamó para felicitarle después del primer año de ejercicio y aprovechó para darle un consejo: “Joven, lo está haciendo muy bien, pero no se quede aquí mucho tiempo porque no ser propietario es un mal negocio”. 
Siguió el consejo, ahora es copropietario de Edhasa, presidente de los editores de toda España y portavoz del SOS de un gremio que no representa solamente un negocio. El libro es el punto neurálgico del conocimiento, la educación, la cultura y el progreso. Los índices de lectura de un país son tan importantes con su Producto Interior Bruto (PIB), incluso diría que están muy relacionados.

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