1 jun. 2017

El Festival de Aviñón abre con Antígona en japonés, y con el mistral

Durante algunos años me ofrecí el desplazamiento a la première del Festival de Teatro de Aviñón, que tradicionalmente se inaugura alrededor del 10 de julio con un estreno de lucimiento en el patio del Palacio de los Papas. Además de la obra en cartel, me agradaba comprobar qué papel jugaría aquel año el mistral. El viento provenzal ha alterado o bien endulzado, según su intensidad, muchas funciones en este escenario al aire libre. Presencié cómo protagonizó, por ejemplo, el estreno de la Andrómaca de Eurípides con sus caprichosos resoplidos entre las altas paredes del viejo palacio pontificio. El mistral salvó los últimos
e inacabables sesenta minutos del montaje de dos horas y media.
Iba prevenido sobre la incierta amenidad de la versión del director Jacques Lassalle de la tragedia clásica raramente representada. La actriz Christine Gagnieux bordó el papel protagonista, sobre todo por una impostación declamatoria de ampulosidad canónica, mientras algunos de sus colegas de escena recitaban Eurípides como si se tratase de Tennessee Williams. La primera hora y media de la función pasó bien. Sin intermedio, naturalmente, ya que algunos opinan que al teatro no se va a descansar. 
La última hora de la representación habría resultado soporífera para cualquier capacidad de atención mediana de no haber sido por las entradas en escena y los mutis del mistral. Aquella noche el viento provenzal tuvo una de las interpretaciones más delicadas y juguetonas que le recuerdo en el Palacio de los Papas. Prestar atención a sus rumorosas evoluciones entre la arquitectura gótica del siglo XIV y los andamios de gradas desmontables de mecanotubo con 2.200 butacas también fue un elemento de pleno derecho del espectáculo. 
A la salida se me acercó el alcalde de la ciudad con los cabellos enmarañados (por la mañana le había entrevistado en su despacho del Ayuntamiento para un reportaje y por eso me recordaba). Me comentó que acababa de decir al director del festival que, a su parecer, el montaje ganaría si le recortaban al final "una decena de minutos". La politesse, como es sabido, tiene estas expresiones encantadoras. 
Aun me complacería regalarme el desplazamiento a la première del Festival de Teatro de Aviñón. Este año abre el jueves 6 de julio con la Antígona de Sófocles en japonés subtitulado. Confío en que comparezca el mistral en el patio del Palacio de los Papas.

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