12 sept. 2017

La foto tomada por el amable camarero en los Jardines Égalité de París

Un camarero amable de París, alguno hay, me ha tomado esta foto en el Café du Théâtre, cuyos ventanales se asoman a los Jardines del Palais Royal, que en realidad deberían llamarse Jardines Égalité. El bar-restaurante ha sido decorado con un panel mural de Molière. El autor y su compañía trabajaron a partir de 1641 en la sala que aun opera en los pisos superiores del establecimiento. Durante la Revolución estos céntricos y tranquilos Jardines del Palais Royal se llamaron  Jardines Égalité, sin embargo algunos aciertos duran poco. La plaza porticada engloba instituciones como la Comédie Française, el Consejo de Estado y el ministerio de Cultura. En alguna ocasión conocí por dentro ese ministerio, aunque no recuerdo qué me condujo, tan solo que los ordenanzas vestían
rigurosamente de frac y bamboleaban la cola de pingüino con admirable sentido de Estado. De la Comédie Française recuerdo más veladas, y las renuevo.
Los Jardines del Palais Royal se encuentran a dos pasos de la avenida de la Ópera y los grandes bulevares. Ofrecen un ajardinamiento con cuatro hileras dobles de tilos de copa podada en rectángulo (los jardineros actuales aun lo denominan “à la marquise”, dentro de aquella manía aristocrática). Alrededor de la fuente central se despliegan las características sillas metálicas gratuitas de los jardines parisinos. El acceso relativamente escondido de la plaza no atrae a grandes grupos de turistas, otra virtud de mérito entre las calidades de este espacio. Es como un jardín cerrado, abierto al público prevenido. 
El cardenal Richelieu se construyó aquí el Palais Cardinal en 1628. A continuación fue por poco tiempo la residencia de la reina madre Ana de Austria y el hijo de Luis XIV durante su minoría de edad, entre 1642 y 1652. De ahí le vino el nombre de Palais Royal. 
Una vez instalado en el trono, cedió la propiedad a su hermano Felipe de Orleans. Durante la Revolución de 1789 el nieto Luis Felipe de Orleans se adjudicó el nombre de Philippe Égalité y los rebautizó Jardins Égalité, aunque eso no le ahorró la guillotina. 
Luis Felipe de Orleans había protagonizado antes de subir al cadalso la vasta operación de especulación inmobiliaria que convirtió a esta propiedad en una moderna plaza de 180 soportales, rodeados viviendas de tres plantas, sobre un diseño del arquitecto Víctor Louis. En cada planta baja se abrió una tienda o un café. En una de las esquinas, la sala de teatro que se convertiría en Comédie Française. En el ángulo opuesto, el teatro del Palais Royal, que también permanece en activo y acoge en la planta baja al café de la foto. 
A mi me gusta seguirles llamando Jardins Egalité, y volver a pasearlos.

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