Ayer acudí al teatro a ver el gran clásico popular del Cyrano, protagonizado en nueva traducción catalana rimada de Albert Arribas por Lluís Homar, con excelentes actores secundarios como Joan Anguera, Aina Sánchez, Albert Prat y Àlex Batllori, dirigidos por Pau Miró. La mayoría de bachilleres francófonos y yo también aprendimos a memorizar y declamar alguna tirada de los versos alejandrinos de Cyrano, casi siempre la última de todas antes de caer el telón: “Oui, vous m’arrachez tout, le laurier et la rose…”. Aun soy capaz de recitarla en alguna sobremesa propicia y animada. Lo que caracteriza esos últimos versos de la obra de Edmond Rostand no es tan solo la muerte del