Aun no he entendido Buenos Aires. La he amado, no entendido. Amar permite vivir intensamente algunas cosas, no siempre entenderlas. Tal vez habría sido preciso algo más de estabilidad. Las subidas de azúcar sentimentales disfrutan de mayor crédito que su decantación, los efluvios de más poesía que la calma, las exhalaciones más que las inhalaciones. El amor ha sido muchas veces una pasión arrolladora más que una arquitectura. La calle Florida: Durante largo años la calle Florida fue el eje del centro de Buenos Aires, uno
