El núcleo medieval del Pedró de Pals fue una de las primeras restauraciones históricas de este tipo en el Empordà, gracias al empeño del doctor Jaume Pi i Figueras, nacido en Pals el año 1900 y jefe del servicio de Cirugía del Hospital de Sant Pau barcelonés. El eminente cirujano se construyó a partir de 1946 en el núcleo antiguo del pueblo natal una amplia residencia secundaria y quiso que se restaurase el conjunto de la villa vieja, entonces muy decaída por el traslado de la mayoría de la población al nuevo ensanche a pie de la carretera. La idea se vio secundada por el alcalde y constructor Pere Servià Cantó y las subvenciones de la Diputación de Girona. Una vez empedradas las calles, restauradas cuatro torres de la antigua muralla y la