La implantación de la frontera pirenaica en 1659 allí donde no la había y la distinta reacción tras la plaga de la filoxera de 1878 determinaron un desarrollo vinícola desigual a sendos lados de la Albera, en el Rosellón y el Empordà. Una cepa, una uva y una viña pueden parecer hermanos gemelos tanto al norte como al sur de la raya estatal, pero no lo son. El trabajo y el comercio vinícola dependen de la legislación y las características del mercado de cada país, de cada Estado, tanto o más que del clima y la tierra. Cada vino es un paisaje trabajado de modo distinto. Lo aprendí con cierta extrañeza de entrada, como aprendemos las cosas los periodistas: no solo en los libros, los tratados
