El sector bancario es un negocio bien curioso y se halla en el origen de la crisis actual. Catalunya Banc (nacido en 2010 de la fusión de Caixa de Catalunya, Caixa de Tarragona y Caixa de Manresa) fue declarado en quiebra e intervenido o nacionalizado a partir de 2011 con una aportación de dinero público de 12.052 millones de euros. Una vez nacionalizado, en 2011 declaró 1.335 millones de euros de pérdidas y en 2012 hasta 11.800 millones. Ahora ha traspasado los activos inmobiliarios “tóxicos” al banco malo de la Sareb, ha despedido a 2.450 empleados y acaba de declarar oficialmente 532,2 millones de euros de beneficios en 2013. El rescate con dinero público y las otras operaciones de
