Durante largo tiempo nos han explicado la historia como una encadenamiento de batallas y reyes. Esa media verdad oculta la otra media: junto al protagonismo de los monarcas estuvo el de la mayoría social y entre cada batalla también se produjeron esfuerzos de paz, más importantes y fructíferos que las guerras. Es preciso adoptar una nueva mirada histórica a través de los períodos de paz cooperativa, del mismo modo que últimamente se ha reinterpretado a través de la vida privada de cada época, de la mirada de las mujeres, de las emociones, etc. (se acaba de publicar en Francia el tercer volumen de la Histoire des émotions, dirigida por
