La cultura anglosajona más tradicional tiene algunas ideas muy hechas sobre su contribución a civilizar el continente europeo hasta donde se ha dejado. Son ideas inglesas de consumo interno, el externo se lo plantean poco. No pueden imaginar Grecia sin la huella de lord Byron, Roma sin Keats y Shelley, Florencia sin E.M. Forster, la Provenza sin el fenómeno editorial de Peter Mayle, el autor que vendió a partir de 1989 cinco millones de ejemplares de su libro Un año en Provenza y que ahora acaba de morir a los 78 años. Con su crónica de la aclimatación al pueblito provenzal de
