La reciente publicación de la intensa correspondencia mantenida entre Paul Auster y J.M. Coetze, convertida en el libro Ahora y aquí. Cartas (2008-2011), viene a desmentir la estrepitosa profecía que todos lanzamos sobre la desaparición de la costumbre de escribir cartas y por lo tanto del género literario epistolar, después de la proliferación del correo electrónico, los SMS y otros innovadores sistemas de comunicación sincopada e instantánea entre personas. El vaticinio no se ha cumplido, se siguen escribiendo y enviando cartas personales, el viejo y fecundo género epistolar
