19 abr 2021

Defensa sostenida del pintor Masolino frente a Masaccio

Resultó mal visto que en mi libro Ofici d’amant a Florència afirmara que me gustaba más el fresco de Adán y Eva (foto adjunta) realizado por el pintor Masolino alrededor de 1420 en la Capella Brancaci que el famoso de Masaccio sobre la misma pareja situado en la pared contigua, contrariamente a lo que sostiene la opinión académica sobre la primacía del segundo en aquella “Capella Sixtina del primer Renacimiento”, salvando las distancias que se quiera con la del Vaticano. En su reseña del libro Narcís Comadira calificó mi opinión de "dervergonzada". Poco tiempo después se hizo justicia a Masolino a raíz de los comentarios dedicados a la brillante restauración de la Capella Brancaci, prolongada mucho más de lo previsto, de 1983 a 1990, pero que reveló finalmente un cromatismo inédito de los frescos. El diario Le Monde reconoció que Masolino "sale engrandecido de la prueba de la restauración". Aprovecharon para borrar las hojas de parra sobrepintadas encima de los inocentes sexos de Adán y Eva, tanto en la versión de Masolino como en la de Masaccio. Este mural supuestamente secundario de Masolino en la Capella

16 abr 2021

La vida majestuosa pero lánguida de las Drassanes barcelonesas

Cualquier capital europea que dispusiera de un monumento gótico con las dimensiones, la historia y la ubicación de las Drassanes barcelonesas ya lo habría convertido en foco de atracción internacional. Aquí no. Debe ser el destino de las instituciones culturales gestionadas por la Diputación de Barcelona: llevar una vida económica asentada pero sin mucha proyección. El edificio creado a finales del siglo XIII ocupa 19.000 metros cuadrados, restaurados sin reparar en gastos durante las últimas décadas como Museo Marítimo. Se encuentra a orillas del mar, en un punto especialmente frecuentado del final de la Rambla. Estos días se puede recorrer todo el recinto con una calma desconocida y probablemente fugaz. Junto a su incalculable colección

14 abr 2021

Muerte y resurrección del Frenassu, el último bar de carretera

Cuando abandono la autopista a la salida Figueres-sud y supero con un último esfuerzo la circunvalación de la capital ampurdanesa, el desvío de la carretera a Llançà ofrece un paisaje de huertos y sembrados con barreras de cipreses contra la tramontana, pequeños viaductos de riego, hedor de purines algunos días, la vía del tren de Francia y la rodilla pelada del castillo de Quermançó. El primer cambio de rasante abre el llano de Pedret i Marzà, partido per una recta inacabable de asfalto donde el coche se embala solo. En esta recta se mató en accidente de circulación el colega periodista Carles

12 abr 2021

Tulipanes y “maatjes”, la primavera tambén llega en Holanda

Holanda es una tierra baja atlántica y deltaica, tiene la humedad metida en el carácter, pero a la llegada del buen tiempo conoce un estallido vital sin comparación. Los años sin confinamiento pandémico como ahora, un millón de devotos peregrinan de finales de marzo a finales de mayo al Keukenhof, el parque floral más extensos de Europa, donde florecen de golpe siete millones de bulbos (tulipanes, jacintos, narcisos) plantados cada año de forma distinta a lo largo de treinta hectáreas de parterres. El subidón de las liliáceas provoca una auténtica iluminación de fe en el papel social de las flores. La jardinería --la botánica urbanizada— es uno de los indicadores sutiles del grado de civilización de cada lugar. Los holandeses han convertido las flores en una demostración de fuerza y cultura, en otra exhibición de su dominio de la naturaleza. El segundo gran momento primaveral del pequeño país lluvioso llega con la aparición en las calles de los puestos de “maatjes” o arenques nuevos marinados, engullidos allí mismo por los transeúntes con un estudiado movimiento de suspensión por la cola con los dedos

10 abr 2021

El dios Pan no compareció ayer en la basílica barcelonesa del Pi

Cualquier concierto musical en vivo es por definición una fuente probable de sorpresas pequeñas o grandes, sin embargo el que presencié ayer bajo la magnífica acústica nave gótica de la basílica barcelonesa del Pi superó la expectativa. Con el título “Despertando instrumentos dormidos”, era el broche de la campaña iniciada en 2017 por el músico Antoni Madueño de recuperación de los instrumentos musicales representados en piedra en el monumental portal románico de Ripoll, así como las partituras medievales transcritas en su scriptorium y en el archivo parroquial de Santa Maria del Pi. El grupo coral L’incantari estuvo acompañado por instrumentos de la época como la giga, la viola, el armonio portátil, el arpa, la rota (arpa-cítara), el corno. En cambio por cuestiones presupuestarias ayer no actuó la habitual flauta de Pan. Probablemente el primer instrumento con que el hombre primitivo hizo música fue una flauta de caña y la leyenda

7 abr 2021

Las suites para cello de Bach y el perfil de la sierra de la Albera

Las famosas seis suites para cello solo de Johann Sebastian Bach mantienen una estrecha relación con el perfil de la sierra de la Albera, el extremo del Pirineo al zambullirse en el Mediterráneo. En ambos casos la aparente austeridad de recursos melódicos alcanza en realidad la belleza y la armonía más alta. Frente a la masa sonora de las grandes sinfonías y las grandes orquestas, frente a las cumbres más acreditadas del Pirineo, el despojamiento instrumental de les suites para cello de Bach y el perfil dulce de la Albera al entrar en el mar representan una culminación, un do de pecho, un prodigio palpitante. No depende tan solo de la partitura ni de las cifras orográficas. Hay muchísimas versiones disponibles de estas suites y muchas montañas como la