22 jul. 2012

La culpa del fuego no es de la tramontana

Pretender culpar a la tramuntana del fuego declarado en La Jonquera es como atribuirlo a un castigo divino purificador, en uno de los focos de prostitución más importantes de Europa. Falsas excusas ante el hecho esencial: algunos accidentes reiterados como los grandes incendios forestales se pueden prevenir, se deben de prevenir mediante una gestión adecuada del mantenimiento de los bosques, que se han descuidado y se han dejado sin limpiar tras las nevadas de dos años atrás. La mala gestión forestal quema más que las llamas, les sirve el terreno en bandeja. La tramontana que soplaba hoy no alcanzaba velocidades desconocidas en la comarca. Era inferior a la del gran incendio forestal de 1996 en el mismo lugar de la sierra de la Albera fronteriza, declarado en El Pertús y en La Jonquera en las mismas fechas del 19 al 21 de julio, con un balance de cuatro víctimas mortales de un hidroavión francés que participaba a las tareas de extinción. En aquella ocasión arrasó 30.000
hectáreas, redujo a ceniza incluso más del 50 % de los términos municipales vecinos de Rabós, Cantallops, Capmany, Sant Climent Sescebes, Biure, Vilamaniscle, Mollet de Peralada y Espolla. La declaración oficial de zona catastrófica no llegó. ¿Qué medidas de prevención se han adoptado desde entonces? ¿Qué gestión forestal se ha llevado a cabo? Que nos lo expliquen. El incendio de agosto de 1928 en la sierra de las Gavarres, empujado aquella vez por la marinada, dio pie a una de les magistrales narraciones de Joaquim Ruyra, “La selva muerta”, que mantiene plena y triste actualidad.

1 comentarios:

  1. es una pena que siga pasando esto, y mas en un sitio tan bonito. Un saludo para el blog.

    ResponderEliminar