1 may. 2017

Pepet y Xicu Florián, tan lejos de su playa de Sa Riera

Algunos veranos, cuando joven, bajaba a la playa de Sa Riera a saludar y escuchar las historias del salobre que contaban Pepet Florián (en la foto) y su hermano menor Xicu Florián. Josep “Pepet” Pi Amat, hijo de Florián i Reparada, vino al mundo el 20 de noviembre de 1900 en Begur. El hermano menor, Francesc “Xicu” Pi Amat, tenía a gala ser el único begurense nacido en la propia Sa Riera, en la orilla del agua, el 23 de febrero de 1922. Tres años más tarde Pepet colocó el primer motor en la barca de la familia, de modo que ya no tuvieron que remar tanto. A los 12 años Xicu empezaba a trabajar de pescador en sentido profesional, aunque de hecho se embarcaba en los sardinales de los arrastreros de El Estartit desde los 6 años. A los 23 se casó con María Romaní Tarragó, que murió en 1996, el mismo año que Pepet Florián. El 26 de octubre de 1990 Pepet publicó una carta al director en el diario gerundense El Punt, firmada junto con otros dos viejos pescadores de Sa Riera, su primo Florián “Floris” Pi Ferriol y Joan “Lill” Deulofeu Ferriol (a la vez
fundador del Hotel Sa Riera). Se rebelaban contra el proyecto de puerto de recreo en la playa del Racó preguntándose: “¿Y Sa Riera, cómo queda nuestra Sa Riera? Ya ahora, como todos saben, tiene graves problemas con las porquerías del río Ter, situado más o menos a cuatro millas de la cala”.
En efecto, el crecimiento del puerto turístico de El Estartit ha alterado el movimiento de los sedimentos de la desembocadura del Ter y han inundado la playa de la cala vecina de Sa Riera, hasta convertirla un desorbitado arenal terroso. La playa de Sa Riera se desertiza y aleja cada vez más del mar. El problema se ha agravado desde la carta publicada en 1990. 
Sa Riera es una de las calas del término municipal de Begur. Contaba una trentena de barracas de pescadores de temporada que durante el invierno residían en el núcleo interior de Begur. Con el buen tiempo bajaban a pescar en el vivero natural de los bancos de anchoa y sardina de la playa de Pals o bien, en dirección opuesta, en las anfractuosidades rocosas del Cabo de Begur.
Durante la posguerra aun trabajaban en Sa Riera dos establecimientos de salazón, el de los Florián y el de Amador Mont. Encajaban sardinas, arenques y anchoas junto a las primeras casas de veraneantes. En las tabernas de los Pilsá, de can Mario y de Florián se cantaban habaneras y se organizaba el baile. 
A partir de 1951 llegó la electricidad, el teléfono, el agua corriente, los extranjeros, las urbanizaciones, el camping y los apartamentos sobre las antiguas barracas de pescadores. Los Florián ampliaron la casa. Francesc Pi Amat, o sea Xicu Florián, quiso que sus dos hijos gemelos, Paco y Florián Pi Romaní, supiesen pescar. A los tres meses se los llevaba a bordo en un capazo de mimbre, los días o las noches de calma. A los 4 años les hacía bogar, un remo cada uno. A los 9 años les compró una barca de motor y a los 14 ya comandaban a nueve marineros en el pesquero de la familia.
Después, mucho después, Xicu protagonizó el reportaje del programa televisivo Thalassa “Xicu, la memoria de Sa Riera” y el libro de Miquel Martín y Pere Molina Converses amb Xico Florian. Murió el 26 de julio de 2009. Le nombraron hijo predilecto de Begur y le erigieron un monolito en su playa, que hoy se aleja cada vez más del mar.

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