Veinte años atrás Gildas Girodeau y su mujer Isabelle Piedallu decidieron trabajar el viejo olivar del Mas Boutet con una vista suntuosa sobre el mar de Collioure. A la vez, él escribe novelas negras y ella es urbanista y escultora. El olivar del abuelo materno de Gildas, René Boutet, era más pequeño. Ahora ya suma 12 hectáreas y una producción anual de 1.500 litros de aceite ecológico, que destilan en la almazara de Cornellá de la Rivière. Dispone en complemento de un par de habitaciones de agroturismo, jardín de plantas aromáticas y confituras de sus higueras y limoneros. La madre Odette Boutet se encamina con paso firme a los
