Un restaurante que desde el 1 de mayo del año 1936, el día en que abrió las puertas, ofrezca en la carta pato con nabos no es cualquier cosa. Solo conozco un precedente, los famosos “canard au sang” del restaurante parisino La Tour d’Argent, abierto en 1582 con vista sobre el río Sena y Nôtre-Dame. Actualmente el plato cuesta allí 260€ por comensal, mientras que en Can Bonay de Peratallada comí ayer su legendario pato con nabos por 15,50€. Cuando Enric Bonay Carrera y su mujer Montserrat Riembau compraron la casa vieja de la plaza de las Voltes para abrir una fonda, la clientela estaba formada sobre todo por trabajadores. Luego llegaron los turistas, cuando el establecimiento ya era regentado con nuevo empuje por los hijos
