Tengo comprobado que para fumar un buen habano Partagás hay tres lugares del planeta con una higrometría ambiental privilegiada: el malecón de La Habana, la rambla del Poblenou barcelonés y la sombra de los tamarindos de Tamariu. Para más garantías, dado que el alma de los puros Partagás puede ser voluble, los compro en casa Nisso, la mejor cava de cigarros del hemisferio norte, que es el Estanc del Mercat, en Palafrugell, bajo el amable y avisado consejo de Joan López o de su hija Lina. Y acto seguido me dirijo a Tamariu. Los tamarindos del paseo marítimo de Tamariu son unos arbolitos enclenques, aparentemente insignificantes, de una envergadura