Atenas no es solo la de la antigüedad. El apogeo de Pericles ocupó tres décadas de un total de tres milenios de la ciudad. Sin embargo aquellas tres décadas del siglo VI aC se vieron marcadas por su invento de la democracia. El esfuerzo de los atenienses por defenderse y prosperar intentaba evitar la guerra interna mediante las buenas leyes puestas al día y haciéndolas respetar. Entre los años 621 y 508 aC nombraron consecutivamente a tres árbitros, mediadores, legisladores, magistrados o arcontes con poderes reguladores: Dracón --el de las leyes draconianas--, Solón y Clístenes. No siempre lo lograban. Las tensiones internas solían producirse en el seno de la aristocracia de los eupátridas o bien entre estas familias propietarias de la tierra y los campesinos, artesanos y comerciantes. En definitiva, entre ricos y
