22 nov. 2016

Hijo de menorquina, la Menorca de Albert Camus no existe

En la Menorca campesina depauperada se produjo a partir de 1830 una emigración masiva hacia la Argelia recién ocupada por los franceses, en la que ofrecían trabajo y futuro a los colonos. Entre los miles de menorquines emigrados figuraron los bisabuelos maternos de Albert Camus: Miquel Sintes (Ciutadella 1817-Argelia en 1863) y Margarida Cursach (Ciutadella 1823-Argelia 1878). Su hijo Esteve Sintes Cursach (Argel 1850-Cheragas 1907) se casaría con Caterina Cardona Fedelich (Sant Lluís 1857-Argel 1931). Tuvieron nueve hijos. Entre ellos Caterina Sintes Cardona (Birkhadem 1882-Argel en 1960). Casada en
Argel con Lucien Camus, fue la madre del escritor Albert Camus Sintes, aunque en Francia no se utilice el segundo apellido materno.
La única familia que tuvo Albert Camus fue la materna Sintes. La del padre se hallaba completamente ausente en Argel, perdida en la región de Burdeos entre la bruma de una lejana emigración. La familia Sintes en la que se crió el futuro escritor estaba autoritariamente dominada por la abuela, originaria de Sant Lluís, que era quien mantenía y explicaba más recuerdos de Menorca, a la vez que se dirigía a su hija en lo que Camus califica de paso de “extraño patués”.
La madre de Albert Camus era iletrada, sorda y con severas dificultades de habla, casi muda. La disminución y el aislamiento no impedían que trabajase en Argel de mujer de la limpieza ni que criase a sus dos hijos con un inmenso afecto correspondido. 
A petición de la madre, Albert Camus visitó el 1953 por primera vez la tumba del padre, caído en 1914, en el cementerio militar de Saint-Brieuc (Bretaña). La turbación del momento se convirtió en el detonante de su novela El primer hombre, dedicada a la madre: “A ti, que nunca podrás leer este libro”. 
La empresa vinícola francesa para la que trabajaba Lucien Camus envió a la familia a Mondovi (hoy Dréan), centro agrícola de la región de Bône (en árabe Annaba), en los confines próximos a la frontera tunecina. En Mondovi nació Albert Camus el 7 de noviembre de 1913, cuatro años después que su hermano mayor Lucien, quien llevaba el mismo nombre de pila que el padre.
El progenitor fue movilizado en agosto de 1914 a la guerra y enviado a la batalla del Marne. Murió en combate al octubre siguiente. 
La madre y los dos hijos regresaron a Argel, a casa de la abuela materna menorquina, situada en la Rue de Lyon nro. 17 (hoy Rue Belouizdad) del barrio popular de Belcourt. La familia se trasladó de nuevo en 1921 al nro. 93 de la misma Rue de Lyon, más lejos del centro, a una vivienda modesta donde convivían la abuela, la madre, sus dos hijos y el tío Étienne, sordo y casi mudo, como la madre. 
Albert Camus se crió en un ambiente de “petits blancs” trabajadores que se relacionaban poco con los árabes. Ni hay ningún personaje árabe con nombre y apellido en sus libros. 
El maestro de escuela Louis Germain detectó las capacidades del joven alumno e insistió a la familia para que le dejasen seguir estudiando el bachillerato, con las becas de hijo de caído por la patria. Encontró el mismo apoyo durante el bachillerato para que ingresara en la universidad, gracias al profesor Jean Grenier, al quien dedicaría el discurso de recepción del premio Nobel de Literatura en 1957. 
La adolescencia de Camus quedó igualmente marcada por el afecto del tío Gustave Accault, casado con Antoinette Sintes, hermana de la madre. Era un carnicero ilustrado adepto a la francmasonería que, además de acogerlo en su casa para aliviar la carga familiar, le inició a la lectura. 
En 1935 Albert Camus se licenció en Filosofía en la Universidad de Argel y se casó con la joven acomodada Simone Hié. Aquel verano la pareja de recién casados viajó a Mallorca e Ibiza, sin visitar la Menorca de la rama materna. Fue su único viaje a España, debido al franquismo que se implantó a continuación. 
Ninguno de los diferentes biógrafos ni estudiosos de Camus ha logrado explicar hasta hoy por qué no pisó Menorca, a pesar de las raíces familiares y la identificación de siempre con una intuitiva civilización mediterránea. Menorca no tendrá nunca una referencia identificable en la obra del escritor. La Menorca de Albert Camus no existe. 
Aquel único viaje a las Baleares dio pie a su narración Amour de vivre, en la que escribe en una nota a pie de página: “Hay una cierta desenvoltura en la alegría que definí a la verdadera civilización. Y el pueblo español es uno de los pocos de Europa que es civilizado”. 
A partir de la Guerra Civil mantuvo un estrecho contacto solidario con los exiliados en Francia. En la conferencia “Lo que debo a España”, pronunciada ante los republicanos españoles de París pocas semanas antes de la concesión del premio Nobel y a menudo editada conjuntamente con el Discurso de Estocolmo, proclamó: “Amigos españoles: llevamos en parte la misma sangre y tengo hacia vuestra patria, vuestra literatura, vuestro pueblo y vuestra tradición una deuda que no se extinguirá jamás”. 
Entre los múltiples contactos de exiliados en París conoció al catalán Pere Pagès Elias, más conocido por el pseudónimo Víctor Alba. Albert Camus mejoró el francés de sus traducciones de los poemas maragallianos “Cant espiritual” y “Soleiada” y las publicó en 1947 en la revista parisina Cheval de Troie. Víctor Alba testificó: “La madre de Camus era menorquina y él entendía un poco --solo un poco—el catalán”. 
En 1937 Camus había iniciado una nueva relación sentimental con la oranesa Francine Faure, con quien se casó en 1940 y tuvo dos hijos mellizos. No se divorció nunca, a pesar de las intermitencias del matrimonio y las relaciones amorosas en paralelo del escritor. A partir del 1940 trasladó la residencia a París. 
Durante la guerra de Argelia mantuvo una postura ni a favor ni en contra de los bandos enfrentados, partidario de una federación entre la metrópolis y la colonia, a diferencia de otros escritores franceses de origen areglino que tomaron partido por la independencia, como por ejemplo Jules Roy. No es del todo exacta la célebre frase atribuida a Camus durante la guerra colonial y las violentas represalias practicadas por ambos bandos: “Entre la justicia y mi madre, elijo a mi madre”. Él dijo: “En este momento se ponen bombas en los tranvías de Argel. Mi madre puede encontrarse en uno de esos tranvías. Si eso es justicia, prefiero a mi madre”.
Conservó siempre una estrecha relación con la madre, a quien visitaba en Argel o hacía viajar a Francia junto a él. Caterina Sintes Cardona murió en Argel en setiembre de 1960, ocho meses después del accidente automovilístico mortal de su hijo escritor. Hoy el Centro Cultural de la calle mayor de Sant Lluís, restaurado, lleva el nombre de Sala Polivalent Albert Camus. També tiene calles dedicadas en Maó y Ciutadella.

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