20 mar. 2018

Este jueves se presenta en Girona mi nuevo libro “Breu història de França”

Este jueves 22 de marzo se presenta a la Llibreria 22 de Girona a las 19h mi nuevo libro Breu història de França explicada als catalans. Influències, friccions i garrotades del veí de dalt, publicado por Arpa Editores. La presentación correrá a cargo del periodista Ramon Iglesias y del autor. En Barcelona se presentará el martes 3 de abril a les 19h en el Ateneu Barcelonès, por parte de Ramon Alcoberro, Josep M. Bricall y Amadeu Cuito. El libro no pretende ser un panfleto, sino un intento de conocer al vecino y nuestro propio afrancesamiento intermitente, con sus aspectos envidiables,
contradictorios o ridículos. El hilo de la historia, los solapamientos de la historia de Francia con la nuestra, dibuja un retrato mucho más elocuente que el vaivén de las modas.
El afrancesamiento no es solamente una cuestión subjetiva. Se alimenta o se desnutre con las condiciones de cada época. Con frecuencia deja un poso, ya sea de leyenda o de hechos vividos. A los catalanes la geografía y la historia nos han hecho hispánicos y, al mismo tiempo, vecinos de rellano de los franceses, en un juego de contrastes. Ahora que una proporción de catalanes da la espalda a España, se da cuenta de que nuestro único vecino a escala internacional es Francia, la ilusión o la desilusión de Francia. 
Con un prólogo escrito por Josep M. Brjcall, el libro está estructurado en cinco capítulos: Si el tamborero del Bruc se hubiese tocado otra cosa, Napoleón aun se toma por Napoleón, La neurona bloqueada del centralismo, La manía de las fronteras naturales y, finalmente, La Catalunya francesa y la afrancesada. 
En mi casa, de pequeño, oía decir a mis padres: “Si el tamborero del Bruc se hubiese tocado otra cosa en lugar del tambor, ahora seríamos franceses”. La intención de sus palabras no dejaba duda, lo decían en un claro sentido de oportunidad perdida. 
No eran afrancesados por ninguna clase de destilación ideológica, sino por simple inclinación natural. La dictadura franquista ponía de relieve que Francia era un país más avanzado, de modo que el afrancesamiento sentimental representaba una reacción espontánea. 
Francia es el vecino inmediato de Catalunya y su primer mercado exterior. Una parte del territorio catalán se encuentra en Francia desde el Tratado de los Pirineos de 1659. 
No siempre es fácil llegar a un acuerdo con el vecino, menos aun a un entendimiento. A menudo se guardan las formas de urbanidad, de la indiferencia o del desconocimiento mutuo a pesar de la proximidad. Los prejuicios, igual que la energía, no se crean ni se destruyen, solo se transforman.

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