El eco que está logrando en estos momentos la última novela policíaca de Marta Sanz, titulada Daniela Astor y la caja negra (Anagrama), me ha devuelto a mis viejas y curiosas indagaciones alrededor del nombre Astor. Surgieron a raíz de mi inclinación por la obra del renovador compositor argentino Astor Piazzolla, pero en seguida me sorprendió que la palabra, muy poco corriente como nombre de pila, perteneciera asimismo a un apellido anglosajón igualmente presente en
