La hegemonía de los grupos dirigentes no es tan solo económica y política, también es cultural, por ejemplo a través de la ideología que destilan los grandes medios de comunicación en su gota a gota cotidiano, una lluvia fina de simplificaciones que acaba por impregnarlo todo. No solamente han globalizado las finanzas y la producción, también los medios informativos mayoritarios, la información. El nazismo y tantas otras tiranías llegaron al poder después de dominar el día a día ideológico, como quien dice sin hacer nada más, mediante un lento pero constante desplazamiento de la opinión pública hacia la condición de masa acrítica y si es preciso hacia el fanatismo. La social-democracia, la izquierda, no ha sabido librar la batalla ideológica con los instrumentos de los medios de
