Durante largos siglos, hasta hace cuatro días, en momentos de epidemias se sacaba de la iglesia en procesión al Santo Cristo Mayor u otras imágenes de santos especializados para invocar su intercesión ante la desgracia. La costumbre remonta mucho más atrás que el cristianismo. En toda las colonias griegas y romanas operaba un templo dedicado al dios de la medicina, al que acudían los enfermos. Es el caso del famoso Esculapio de Empúries, antes llamado Asclepio por los griegos y luego Serapis por los comerciantes romanizados procedentes de Alejandría de Egipto. Se trata de la pieza más destacada hallada en el
