El Año Bertrana acaba de reeditar por enésima vez, ahora con el texto correctamente revisado por el profesor Xavier Pla, la novela Josafat. No deja de ser un acto de justicia hacia la gran narración ambientada por Prudenci Bertrana en la catedral de Girona, pese a que los amores en recinto sagrado entre el campanero Josafat y la pelandusca Fineta fuesen tratados al publicarse en 1906 de inmorales, sacrílegos, bárbaros, de un sensualismo infecto y profanador. Desde entonces la vida y obra de Prudenci Bertrana han sido estudiados y reivindicados por todos lados. Aquello mucho menos recordado es que la novela no se publicó en Girona ni en Barcelona. La primera edición de aquel libro de forzoso impacto fue publicada en Palafrugell dentro de la colección Publicacions Emporium, ligada a la revista quincenal del mismo nombre, ambas fundadas y pagadas por el industrial corchero y mecenas palafrugellense Joan Vergés i Barris (foto Fons Ferrer, Arxiu Municipal de Palafrugell). También financió la revista modernista y editorial barcelonesa Joventut. Hoy es un nombre desdibujado, con un reconocimiento injustamente menguante. Sus
