Mi hija mayor marcha unos días por trabajo a Rio de Janeiro con la compañía de teatro de Roger Bernat, que gira por todo el mundo más que en casa. Me pide que le recomiende cosas de la ciudad carioca. Mis recomendaciones son poco homologables, pero le digo que mire si permanece abierta la librería Toca do Vinicius en el barrio de Ipanema. Le añado que me gustaría regresar a Rio sobre todo para recorrer de nuevo con la yema de los dedos la sedosidad de les vaginas florales en el orquidario del Jardín Botánico carioca y que el tacto me devolviese la sensación de un recuerdo vivido. Le digo que Rio es
