Jaume Farcy Vila, el Met de la Muga, es el hombre de montaña más puro, informado, humilde, acogedor, esclavizado y el al mismo tiempo libre que he conocido. Toda su vida fue una peregrinación como trabajador en las masías de los remotos valles de la cabecera de la Muga, entre las comarcas del Vallespir, la Garrotxa y el Empordà. En 1963 pudo asentarse con su mujer, Nuri Naspleda Massanella, como masovero del molino de la Muga, sobre la misma raya de Francia. Era la última habitada de las 26 masías vecinas y ejercía como hostal. El río de las temibles mugadas brota en este punto, antes de formar los aiguamolls de Castelló
