El escultor rosellonés Arístides Maillol se centró de forma casi monográfica en desnudos femeninos monumentales, por los que fue reconocido internacionalmente. Una de las pocas excepciones es este alto-relieve del soldado caído, dedicado a los muertos de la Primera Guerra Mundial en su localidad natal de Banyuls. Sin embargo no renunció a la opción escultórica del desnudo. De cinco metros de largo por dos de alto, el panel central representa un soldado herido, dos veces el tamaño natural, reclinado sobre el codo derecho, con la mano izquierda sobre las rodillas plegadas. La figura del soldado caído o yaciente es un clásico de la estatuaria
occidental, que ya se encuentra desde el siglo V a.C. en postura similar en el frontón del
