Ayer fui a caminar y a comer con el amigo Josep Lloret al macizo de las Gavarres, a la ermita dels Metges de Sant Cebrià de Lledó y su restaurante de montaña anexo. Era antiguamente el centro de una trentena de masías diseminadas, hoy deshabitadas, excepto Can Cama justo al lado de la iglesia, con su almez centenario. Ahora se va por el restaurante y la vista panorámica, si hace buen día y sopla un poco de tramontana, sobre el Gironès y el Empordà, del cabo Norfeu hasta Begur, el golfo de Roses, el llano del Ter y el Daró, el Montgrí y las islas Medes. El nombre tan poco usual de los Metges no es reciente. Hace referencia a San Cosme y San Damián, los Santos Médicos, mártires de las persecuciones del emperador