27 dic. 2012

Oleguer Pujol, El Mundo y el pecado de escándalo

Este artículo también se ha publicado en eldiario.es, sección Catalunya Plural

El diario El Mundo abría su edición en papel del jueves 27 de diciembre con un titular a toda portada referido al hijo mayor de Jordi Pujol: “Oleguer Pujol acumula cientos de millones con solo cuarenta años”. ¡Ya estamos otra vez! El diario “líder de información en español”, como proclama su lema, sigue esperando aumentar la audiencia con revelaciones poco contrastadas, como la reciente sobre las presuntas cuentas bancarias en Suiza de Jordi Pujol y Artur Mas, extraída de un “borrador” policial que nadie ha confirmado posteriormente. Es una lástima que la solvencia informativa de El Mundo se encuentre por los suelos, ya que las acusaciones que lanza merecerían ser expuestas con más rigor por otros medios de comunicación, quienes se apresuran a descartarlas con
el argumento de la falta de credibilidad de la fuente. La penitencia del pecado de escándalo debería ser que aflorara la verdad, no mirar hacia otro lado. Pasqual Maragall se refirió en varias ocasiones a la omertà catalana, la ley del silencio que conoció de cerca durante su carrera política, antes y después de lanzarle a Artur Mas en la sesión plenaria del Parlament de 24 de febrero de 2005: “Ustedes tienen un problema y ese problema se llama 3%”... Cuando en mayo de 2007 el director de la revista L’Avenç, Josep M. Muñoz, le preguntó en una entrevista en qué estaba pensando al soltar aquella frase en el Parlament, Maragall contestó: “Eso del 3 % venía de lejos y estaba en boca de muchos empresarios. Recuerdo incluso que Florentino Pérez insinuó en un programa de televisión que la razón por la que sus empresas no trabajaban prácticamente en Cataluña podía tener relación con aquel famoso porcentaje. Que posiblemente era hasta más alto”. En el libro del 2002 Los orígenes del futuro, ya escribió Maragall: “Ahora la burguesía catalana asiste --preside incluso—a los aniversarios de la fundación de Comisiones Obreras o del PSUC, pero todavía rige en su seno una omertà, un libro de estilo no escrito, en virtud del cual algunas cosas no pueden decirse en la acción política”. En su libro posterior Espíritu federal (Escritos políticos), añadía en 2009: “Tal vez deberíamos sacrificar aspectos aparentes de la calidad (una cierta privacidad tranquila del llamado “sosiego” mediático) si es el precio de una vivacidad mediática y política mayor. La omertà siempre ha sido confortable, pero a la larga resulta trágica”.

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