4 jul. 2019

Las palmeras que no quieren crecer, dormidas frente al mar

Los Juegos Olímpicos de Barcelona dejaron pendientes algunos flecos urbanísticos. En el solar de la Barceloneta que antiguamente ocupaba los Baños de Sant Sebastià, la nueva Plaza del Mar no fue pavimentada y ajardinada hasta el año 2009, coincidiendo con la inauguración del mastodóntico hotel Vela y la prolongación del Paseo Marítimo peatonal a sus pies. Hasta aquel momento la arena procedente de la playa llegaba prácticamente a la calzada de la calle, con un desnivel que ahora es una escalinata sobria y funcionarial. En la nueva Plaza del Mar plantaron en tupida hilera de formación jóvenes y profusas palmeras de la especie washingtonia robusta, que los urbanistas consideran de crecimiento rápido. Todos nos
equivocamos alguna vez. Las palmeras no han crecido lo más mínimo en nueve años, ni en altura ni en penacho.
El suelo arenoso no tenía que ser un inconveniente para esta especie. Tampoco se podía ignorar la existencia de un aparcamiento subterráneo. Sea como sea, las palmeras del 2009 siguen siendo raquíticas y no procuran nada de sombra.
En teoría,un jardín de palmeras en esta plaza era una idea excelente, un oasis junto al arenal. En la práctica algo parece fallar. Entiendo que todos los árboles jóvenes necesiten tiempo para desplegar su copa, sin embargo las palmeras de la Plaza del Mar no han dado ninguna señal de estar dispuestas a hacerlo a lo largo de los últimos nueve años.

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