El próximo 7 de septiembre el COI anunciará si la candidatura de Madrid gana a las de Estanbul y Tokio para la organización de los Juegos Olímpicos del año 2020. La noticia tendrá una cierta repercusión. Es un buen momento para preguntarse qué conciencia ha quedado del impacto de los Juegos Olímpicos de 1992 en Barcelona. Debe ser más clara en el terreno urbanístico y turístico, en cambio su legado ideológico y político se ha visto laminado. Aquella aventurada iniciativa no era solamente una operación de lavado de
