En 1997 la Agrupación Excursionista de Palafrugell tomó la iniciativa de restaurar la fuente que mana de la roca, a la orilla del mar, en la caleta de poniente de Aigua-Xelida y colocó la placa de granito jaspeado que Josep Pla dijo que pondría, con su epitafio del pescador conocido por Hermós. El salobre ha convertido las letras grabadas en prácticamente ilegibles. En la adyacente playa grande, el Ayuntamiento de Palafrugell y la Fundación Josep Pla fijaron dos placas metálicas más, una con la célebre fotografía del escritor sentado junto a Hermós en este exacto lugar y la otra con una corta cita de la narración “Un viaje frustrado”. El salobre también las ha carcomido, aunque no tanto como a la derruida barraca comunal que allí subsiste, en cuyo