No deja de ser noticia que un género musical tan anacrónico en sus argumentos como la ópera y un escenario tan conservador como la Arena de Verona consagrasen el pasado viernes la tendencia general de los últimos años: los montajes escenográficos rupturistas encargados a figuras ferozmente renovadoras. La rompedora compañía catalana de teatro La Fura dels Baus recibió la misión de imaginar y materializar una nueva puesta en escena de la ópera verdiana “Aida”, la más clásica, antigua y
