El 75 aniversario del dramático éxodo de medio millón de republicanos españoles (soldados y civiles por mitades) a través del Pirineo tras la caída de Cataluña en manos del ejército franquista ha vuelto a poner de actualidad las indignas condiciones en que fueron recibidos aquel invierno de 1939 en las playas desnudas del sur de Francia de forma deliberada para empujarles a regresar, como hizo la mayoría, así como el papel de acogida que jugó en alguna medida el México del presidente Lázaro Cárdenas. Este último aspecto se ha visto magnificado hasta extremos que
