El 28 de junio de 1914, ahora se cumplen cien años, un joven nacionalista serbio mató a tiros en un atentado en Sarajevo al archiduque heredero del imperio austrohúngaro. Este atacó a Serbia al mismo tiempo que reclamaba el apoyo de los aliados alemanes frente a la entente entre Rusia, Francia e Inglaterra. El 1 de agosto Alemania declaró las hostilidades a Rusia y las demás piezas cayeron solas. Desde el final de las
