La dictadura militar que desgobernó Argentina de 1976 a 1983, promovida por Estados Unidos y la oligarquía local, dejó un legado especialmente atroz: los 30.000 desaparecidos, secuestrados por fuerzas parapoliciales, torturados y asesinados, en muchos casos sin rastro de los cuerpos. Conozco en Barcelona a algunos familiares de desaparecidos argentinos. Cada uno lo vive como puede, a su modo, que no es forzosamente coincidente. El actual nro. 2 de la alcaldesa Ada Colau, Gerardo Pisarello, lleva el mismo nombre que el padre, secuestrado en su domicilio de Tucumán por un grupo de armados encapuchados el 24 de junio de 1975. El
