La mortífera bacteria Xylella fastidiosa, procedente del continente americano, ha obligado a talar y quemar desde 2013 un millón de olivos en el sur de Italia. La producción anual de aceite de oliva ha caído un 38% en aquel país. La plaga fue detectada en Mallorca a finales de 2016 y por ahora se han talado 2.000 olivos y acebuches, de acuerdo con la normativa europea que obliga a quemar los arboles infectados y sus vecinos a cien metros a la redonda. Acaba de saltar a la Península, donde ha afectado una finca de almendros en Guadalest (Alicante). Las calamitosas heladas de febrero de 1956 redujeron a la mitad la superficie de
