La suspensión por orden judicial del referéndum ciudadano previsto el próximo domingo en Tossa de Mar sobre el proyecto urbanístico de nuevo puerto deportivo de 450 amarres, locales comerciales, hotel y chalets de lujo constituye una cuestión de procedimiento ante el verdadero dilema: ¿más puertos deportivos que desfiguren, alteren y privaticen la costa? Todo el litoral catalán sufre los anómalos desplazamientos de arena provocados por la proliferación de cerca de 50 puertos privados llamados “deportivos”, barreras artificiales construidas sin miramientos cada 15 km de costa en
