El último huracán Matthew acaba de causar en el mismo momento 900 muertes en Haití y una decena en la costa vecina de Estados Unidos, en la enésima demostración de que la peor catástrofe “natural” es siempre la desigualdad de recursos para hacer frente a las catástrofes naturales. En Haití el huracán Jeanne ya causó 3.000 muertes en 2004, el terremoto del 2010 mató a unas 300.000 personas y la epidemia de cólera del mismo año unas 9.000. En el pequeño país insular, colonizado y empobrecido justo al lado de la primera superpotencia, todo sigue igual o peor que antes, hasta
