Estos dos pequeños rótulos metálicos evocan sin mucha elocuencia una historia bimilenaria en el lugar actualmente desierto –y bellísimo-- del Coll de Panissars, en lo alto del término de Le Perthus. Desde la Via Heráclea de los iberos, mucho antes de la colonización romana, el paso más transitado entre Iberia y el continente europeo se halla en Le Perthus, aunque no siempre ha estado en el mismo punto preciso. Joan Badia i Homs ya apuntó en 1978 en el segundo volumen de su libro L’arquitectura medieval de l’Empordà que estos bloques de piedra tallada que afloran en el Coll de Panissars corresponden al
