Joan Manuel Serrat escribe muy bien y releo ahora su largo artículo “Aquel verano de 1953, en Ibiza”, que abría el mes de agosto de 2008 el suplemento de verano de El Periódico. El cantante afirmaba: “No se ha de volver al lugar donde un día fuimos felices. Las luces y la magia que ahora celebro desde el recuerdo, ya no están”. Esas palabras suyas me recuerdan vivamente la famosa “Canción de las simples cosas”, del cantautor argentino César Isella, que tanto nos gusta entonar a Cecilia Rossetto y a mi (en mi caso en privado estricto y modesto), los días en que nos ponemos muy sentimentales: “Uno vuelve siempre a los viejos sitios en que amó a la vida/ y entonces comprende cómo están ausentes las cosas queridas./ Por eso muchacho
