La popularidad mundial y las numerosas versiones del “Concierto de Aranjuez” para guitarra solista y orquesta, escrito por el maestro valenciano Joaquín Rodrigo y estrenado por la Orquesta Filarmónica de Barcelona en el Palau de la Música en 1940, han llegado a tergiversar la consideració de esta partitura, como si se tratara de una música edulcorada por el casticismo. La imagen es injusta. Se comprobará de nuevo en la exigente programación del Festival Internacional de Música de Torroella de Montgrí, que ofrece el "Concierto de Aranjuez" el 11 de agosto en el flamante auditorio Espai Ter de la localidad. No abundan dentro del repertorio clásico los conciertos para guitarra y orquesta, pese a los ilustres precedentes de Vivaldi o Boccherini, tal vez por el prejuicio de que la guitarra solista mantiene una insuficiente capacidad de proyección sonora al frente de una orquesta. Por eso otra excelente noticia es que la Orquestra Simfònica de Barcelona i Nacional de
