La fiesta nacional francesa del 14 Juillet celebra con “bals popus” en cada municipio del país vecino y proliferación de banderitas la toma de la Bastilla parisina tal fecha como hoy, la Revolución de 1789 que aun se escribe en mayúscula. De pequeño en mi casa escuchaba decir a mis padres: “Si el tamborero del Bruc se hubiese tocado otra cosa en vez del tambor, ahora seríamos franceses”. La intención de sus palabras no dejaba lugar a dudas, lo decían con un claro sentido de oportunidad perdida. No eran afrancesados por ningún tipo de destilación ideológica, sino por simple inclinación. La dictadura franquista ponía manifiestamente de relieve que
