Nunca entré en el célebre restaurante El Bulli de Ferran Adriá, en cambio voy con frecuencia a Cala Montjoi (Roses), donde se halla situado. Son dos cosas distintas en un mismo punto afortunado. El Bulli es una empresa privada de precio prohibitivo y fama mundial, la cala es una de las más bellas del país y acceso libre. Hasta hoy el emplazamiento de El Bulli era un privilegio natural, a partir de ahora será un privilegio legal. El Parlament de Catalunya le cambiará la ley a medida para que pueda triplicar la edificabilidad en pleno Parque Natural del Cap de Creus y levantar un nuevo centro de investigación y formación en artes
