Aumentan últimamente quienes piensan que España ha sido siempre un irredimible país atrasado, sobre todo en comparación con los demás de Europa. Fue así con frecuencia, no siempre. Los intentos reformistas y modernizadores también deben contar. Me han llevado a recordarlo los comentarios recientes sobre el hecho de que las cuatro principales candidatas a la alcaldía de París en les elecciones municipales francesas del año próximo serán probablemente mujeres. Por extraño que pueda parecer, la Francia contemporánea siempre fue por detrás de España en
