Este artículo también se ha publicado en eldiario.es, sección Catalunya Plural
No hay duda posible. La presión social y únicamente ella ha forzado al gobierno y a los bancos a revisar las condiciones legales con que hasta ahora se han llevado a cabo las ejecuciones forzosas de hipotecas y los desahucios judiciales y policiales de las viviendas, es decir de sus habitantes empujados a la morosidad por la situación económica general. Detrás la denominación “presión social”, igual que detrás del eufemismo de la palabra “mercados”, hay
No hay duda posible. La presión social y únicamente ella ha forzado al gobierno y a los bancos a revisar las condiciones legales con que hasta ahora se han llevado a cabo las ejecuciones forzosas de hipotecas y los desahucios judiciales y policiales de las viviendas, es decir de sus habitantes empujados a la morosidad por la situación económica general. Detrás la denominación “presión social”, igual que detrás del eufemismo de la palabra “mercados”, hay
