La idea fundacional de la Unión Europea merece el premio Nobel de la Paz que le han adjudicado hoy, su realidad no. La UE está imponiendo actualmente una política contra la crisis que reincide en los errores del neoliberalismo, profundiza la brecha entre clases sociales y entre países del norte y el sur, lo que representa todo lo contrario de su idea fundacional y de la propia democracia. En la segunda postguerra mundial, la creación de la Unió Europea no fue nada más que alzar una barrera contra un nuevo enfrentamiento entre sus miembros, del mismo modo que
